El baño

Antes se creía que los baños relajaban a los bebés y les ayudaban a dormir mejor. Que me lo digan a mi, que ¡a mis hijos les encanta chapotear! Lo cierto es que no todos los bebés se relajan, o porque les gusta mucho o porque no les gusta nada.

También es un mito que haya que bañarlos todos los días. Es más, cada vez más pediatras te dirán que es incluso contraproducente porque se reseca mucho su piel y puede derivar en eccemas o infecciones cutáneas. Lo recomendable, por higiene, es bañarle cada 2 o 3 días. Para asearle el resto de días, en principio, basta con un poco de agua tibia en algún cambio de pañal.

Lo ideal para preparar el baño es hacerlo en un lugar donde no haga frío, y tener un cambiador o un espacio donde poder desvestir y vestir al bebé con comodidad (que te quede a la altura para no destrozarte los riñones). Baño o ducha, el agua tiene que estar a una temperatura adecuada, de unos 36 grados. Y ten todo preparado para después: la toalla, el pañal, la ropita, crema… Cuando lo saques del agua, sécale bien, sobre todo en los pliegues.

Los primeros días puede ser interesante ponerle un poco de crema después del baño, pero pasados los primeros días no siempre necesitará ni cremas ni aceites. Si no ves que se irrita, o que tenga la piel seca, puedes no echarle nada. Incluso existen geles de ducha con crema. Yo suelo usar uno de Weleda que le deja la piel hidratada, aunque una vez a la semana uso uno normal, y aprovecho el momento crema para darle un masaje relajante, que además fortalece nuestro vínculo.

La cura del cordón umbilical

El cordón umbilical, al cortarle el aporte sanguíneo se seca y acaba cayéndose pasados unos días (entre 4 y 8,generalmente). Dependiendo del médico que os atienda, la cura variará un poco: hay quien recomienda utilizar alcohol de 70ºC, quien dice que solo agua y jabón y quien dice nada de nada.
La verdad es que todas las soluciones son correctas. En el fondo, mientras no utilices povidona yodada, da igual cómo lo cures. Tienes que prestar especial atención de que no huela mal o supure. Si es así, es necesario llevarlo al pediatra. Yo personalmente, a mi hijo pequeño sólo le secaba muy bien después del baño, y a la mayor además le echaba alcohol de 70ºC. A ambos les bañaba todos los días y nunca tuvimos problemas.

El culito y el pañal

En general los bebés suelen hacer entre una y cuatro deposiciones al día, aunque los que se crían con leche materna hacen más que los que toman leche artificial.

El culito de los bebés es uno de los puntos más delicados. Por eso, conviene cambiar el pañal a menudo y evitar así que se irriten. Lo ideal es limpiar con agua y jabón siempre que se pueda, ya que es mejor que con toallitas porque irrita menos. Es importante que limpiemos desde los genitales hasta el ano para que no arrastras las heces.

Antes de poner un nuevo pañal, hay que secarle muy bien y con suavidad, procurando que no quede humedad entre los pliegues. Si después de limpiarlo no está irritado no hace falta poner nada. Pero cuando el culito se escuece, lo mejor suele ser pasta al agua, que aguante la humedad entre los cambios de pañal. Si está muy irritado, puedes usar aceite de almendras, y si persiste te recomiendo que lo consultes con su pediatra ya que puede tener hongos.

Los dientes también suelen irritar bastante el culito de los bebés. Con mis dos hijos sabíamos de cada diente nuevo por su irritación. Lo normal es que pase en un par de días.

Siguiente: Abrigo

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies